Historia

La obra de las Hnas. Misioneras Dominicas del Rosario, se inicia en la cálida ciudad norteña del Perú: Piura, en el año 1952 a pedido de una asociación de damas que tenían una novedosa intencionalidad: Crear una institución educativa de carácter particular que brinde una sólida formación moral y cristiana a la niñez y juventud piurana.

Avalada legalmente la intencionalidad con Resolución Ministerial N° 5671 del 09 de Julio de 1952, se concreta en una casona particular con los primeros años de Educación Primaria y con la Modalidad de Escuela Mixta.

promocion

1955, un año decisivo, las dirigentes de dicha asociación, solicitan a las Hnas. Misioneras Dominicas asuman la responsabilidad de la conducción del Colegio Santa María.

En enero de 1960 y previa Acta Notarial, se efectúa el traspaso del colegio Santa María a favor d la Congregación de Hnas. Misioneras Dominicas quienes abren sus puertas de esta casa de estudios en Abril de dicho año bajo la Dirección de la Hna. Isabel Bolea en una casona alquilada en la calle Libertad, con niños de Inicial hasta Segundo de Primaria y niñas de Inicial hasta Cuarto de Primaria.

madremaravillas1

En el año 1961, en un terreno otorgado a favor de la Congregación, se inicia, la construcción de su propio local ubicado en la Urbanización El Chipe de esta ciudad y el 6 de marzo de 1962, el Ministerio de Educación autoriza al Colegio Particular de Mujeres “Santa María” , bajo la Dirección de la Hna. Maravillas García Oses, para el funcionamiento de la Educación Secundaria en Primer y Segundo Ciclo con Especialidad de Letras y Ciencias.
En 1966, 26 alumnas, señoritas piuranas formadas para hacer vida los principios Ético Cristianos y el Carisma Dominico, se gradúan como la primera promoción del colegio “Santa María”.

exalumas

Primera promoción del colegio

El prestigio ganado por el colegio Santa María hasta hoy y durante 46 años de vida institucional, es fruto de la esmerada labor que con entrega y amor realizan las Hnas. Misioneras Dominicas del Rosario en la acogedora tierra del algarrobo, quienes desde sus inicios dirigen el colegio salvando dificultades, recobrando energías y asumiendo nuevos retos, con la ilusión de formar niñas jóvenes bajo la mirada de María y con una Propuesta Educativa Cristiana, Profética y Liberadora que busca el crecimiento y madurez de las alumnas en todas sus dimensiones: Física, intelectual, afectivo, social y ético moral.

En estas líneas nuestro recuerdo y gratitud a aquellas Hnas. Que llegaron a nuestra tierra con el apoyo decidido de nuestra fundadora y principal gestora Hna. Maravillas, quienes con un estilo propio dejaron marcada huella de sencillez, alegría, espíritu de familia y preferencia por los mas necesitados.
Ellas promovieron el espíritu dominico y misionero de nuestros Padres Fundadores en el amor a la verdad, el estudio y la constante búsqueda de servir al prójimo.

Sentaron las bases de una acción educadora, camino propio de liberación y compromiso en la construcción de un mundo más cristiano, teniendo la figura de María como compañía y vinculo en el Proyecto Salvador de Jesús.

hall

Esta obra de amor y servicio fue dirigida por mujeres de firme personalidad que año a año acompañaron a nuestras niñas y jóvenes en su formación.

A partir del año 2001, Santa María ha innovado el trabajo de gestión educativa con la modalidad de una dirección colegiada cuyos miembros que la componen son: la Sra. Elvira Huertas de Moya, primera directora laica y representante legal del colegio, Hna. Carmen Torres como representante de la Congregación Misionera Dominica del Rosario y laseñorita Irma Sanchez Montealban, ellas continúan como ayer la Propuesta Educativa iniciada por la Congregación, trabajando con ahínco por los principios axiológicos dominicos para dar respuestas nuevas y significativas a las necesidades de un mundo cada vez más cambiante.

Con el apoyo decidido de la Comunidad Educativa, “ Santa María” proyecta el Evangelio de Jesús viviendo actividades concretas de cercanía, acogida, sensibilidad y solidaridad con los demás, a través del trabajo realizado en los Programas de Pastoral Infantil, Juvenil y Familiar y de Proyección Social (Manuel Seoane).